Podría contarte que mis piernas con los años han acumulado muchos kilómetros, pero prefiero decirte que en ese tiempo mi cabeza ha adquirido mucha mas sabiduría. Podrías creer que con el paso de los lustros mi cuerpo se ha hecho inerte al sufrimiento, pero prefiero pensar que mi vida se ha hecho adicta al valor del esfuerzo. Podría decirte que he machacado el suelo mil veces con mis pies, que miles de impactos han horadado los mismos caminos, pistas y carreteras una y otra vez, pero te diré que mientras pisaba la tierra firme mi mente caminaba por distintos cielos. Podría hablarte de mis marcas, pero prefiero referirte las vivencias que acompañaron a los números. Podría narrarte mis éxitos, pero no busco los halagos, o mis fracasos pero no quiero compasión. Me dirás que he errado en mis metas muchas veces, pero no sabes cómo disfruté el camino hacia la decepción. Te acordarás de la tristeza que acompañó a mis derrotas, pero mayor fue la felicidad que acompañó a mis triunfos. Me recorda...