Maldito ChatGpt
Hace tiempo no escribo lo que pienso. Maldito ChatGPT que edita hasta mis pensamientos mejor que yo. Hay algo en hacer que todo sea tan perfecto que se siente tan mal, como un dolor en el pecho. ¿Sabes cuando quiero decir algo y, para corregirlo, lo filtro por ChatGPT y lo cambia completamente y dices: bueno, tal vez así esté mejor? Lo mismo pasa con las fotos o los videos y dices mmm… quizás me quito ese pedacito de panza o aquí me pongo un filtro. Lo siento como un hincón en el alma. Se siente como una traición a ti, a tu corazón, a lo que eres, a lo que profesas. Y sí, a veces lo hago, porque pienso: definitivamente no me siento como para vivir sin filtro. Y cuando son más los días con filtro que sin él, el peso de esa decisión se va acumulando. Porque sigues alimentando al monstruo. Con cada retoque, por más sutil que sea, él se alimenta. No pierde la oportunidad. No pierde la comida. Cada vez que te comparas, cada vez que no puedes ser tú y us...